Cómo cambiar las bisagras de un armario

Cambiar las bisagras de tu armario

Con el uso, todo tiende a dejar de ser eficaz y a estropearse, lo cual también ocurre con las bisagras de los armarios. A lo largo de los años las puertas se abren y cierran infinidad de veces, lo cual puede llevarlas a romperse, y a tener también que cambiarlas. El peso de la propia puerta también va haciendo que las bisagras se terminen descolgando, y lo agujeros donde se encuentran los tornillos fijados a la base de las bisagras aumenten de tamaño, lo que impide colocar las mismas bisagras nuevamente.

Como cerrajeros en Leganes, sabemos que cuando esto ocurre, cambiando las bisagras se evitan tener que comprar e instalar una puerta nueva y el armario podrá volver a utilizarse abriéndose y cerrándose como lo hacía el primer día.

¿A la hora de cambiar las bisagras cuáles son las más aconsejables?

Siempre se debe comprar el mismo modelo de bisagra que el que se desea cambiar, si bien las de cazoleta son las más utilizadas ya que no se ven cuando se mira al armario desde fuera. Cambiar una bisagra es una tarea muy sencilla de llevar a cabo, pero si no se realiza con precisión y empiezan a cometerse errores, podría llevar mucho más tiempo del necesario. Esta labor debe siempre llevarse a cabo comprobando que la cerradura del armario y las bisagras se encuentran siempre bien niveladas.

consejos para cambiar bisagras

¿Qué materiales y qué herramientas se necesitan para cambiar una bisagra?

Para poder llevar a cabo esta labor hacen falta dos destornilladores, uno plano, y otro de estrella, un taladro, una nueva cerradura, una broca, cola de carpintero, espigas, tornillos y las nuevas bisagras.

Como hacer el cambio

A la hora de decantarnos por una bisagra acorde a la puerta, es importante determinar previamente cuál es el tamaño y el peso de ésta. Si bien es conveniente elegir la misma bisagra con la que el armario ya contaba, en las cocinas se suelen utilizar las más sencillas de instalar. Es decir, las de cazoleta.

En el caso de las puertas del salón y del comedor la opción más recomendable  son los pernios. Se trata de bisagras con dos partes, una en el marco y otra en la puerta, las cuales se unen por medio de una pieza central la cual se desmonta en dos partes; plancha macho y plancha hembra. Al unirse estas dos partes queda formada la bisagra.

Las bisagras cuentan con dos partes. Por un lado la bisagra en sí, que se coloca en la puerta y un soporte que debe atornillarse al mueble. El primer paso es utilizar el destornillador para eliminar la bisagra estropeada comprobando que los agujeros de esa bisagra que se ha eliminado encajan con la nueva bisagra que se va a colocar, o si se deberán hacer otros agujeros.

El taladro del que se debe disponer se utiliza para agrandar un poco el agujero y poder limpiarlo. El tamaño de la broca debería ser algo mayor que el del agujero. A continuación se deben cortar dos espigas con el mismo diámetro de la broca utilizada, para introducirlas con la cola de carpintero. Una vez se haya secado la cola se coloca la base de la bisagra a la espiga con los tornillos.

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